Información y toma de decisiones

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Dicen que a mayor información, las personas tienen más elementos para tomar mejores decisiones, ¿será? Exploremos tres ejemplos.

Uno: hablando de política, antes se pensaba que uno de los riesgos de las democracias era la escasez de información disponible para conocer partidos y candidatos. Existía la creencia de que cuando la sociedad estuviera más informada seguramente elegiría mejor a sus gobernantes. La masificación de las comunicaciones, los medios informativos y las redes sociales colocaron a la sociedad en su punto más óptimo de conocimiento. Nada le está vedado a las personas. Toda la información pública está al alcance de la gente. En esta tesitura hoy en día, en prácticamente ninguna parte del mundo, hay pretextos para saber vida y obra de cualquier aspirante al poder público y los institutos políticos que los postulan. En un mundo ideal, en teoría, nadie podría engañar a nadie y nadie se dejaría engañar.

Ahora hagamos este pequeño ejercicio. Pensemos en tres países, elegidos por la cantidad de información que circula de sus gobiernos: Rusia, Brasil y Estados Unidos.  ¿estarán sus ciudadanos satisfechos con sus elecciones de gobierno? Para no darle vueltas al asunto cabe una recomendación: buscar información al respecto y en un santiamén nos daremos una idea de cómo la están llevando. Se entera uno de cada cosa…Entonces, ¿es verdad o es un mito que a mayor información mejores decisiones?

Ha, por cierto, si a usted se le ocurre otro país, aparte de los aquí mencionados, que se pueda sumar a esta lista bienvenida su aportación.

Dos: hablando de salud. Tema delicado. Actualmente el mundo entero, y México por supuesto, está atravesando por una gravísima crisis sanitaria que tiene su origen en la presencia del coronavirus. Recordemos que desde inicios de este año empezó a llegar al país, a cuentagotas por cierto, información de lo que sucedía en otras partes del mundo. Y cuando el virus apareció en territorio nacional a mediados de marzo, nos cayó una enorme avalancha de información procedente de todos rumbos y diversas fuentes. Desde entonces, quien quisiera saber algo en particular del virus bastaba entrar a cualquier medio digital de información como Campeche al Día, que amablemente publica mis colaboraciones, o revisar las redes sociales para enterarnos a detalle de lo más actual del COVID-19.  Entonces, si estamos sobrados de información ¿Porqué cada vez hay más contagiados de la enfermedad y en lugar de ir para adelante, el país da pasos para atrás?

Además, por todos lados, a todas horas y por todos los medios posibles, se nos recuerda el “quédate en casa” y “usa cubre bocas”. Qué estará sucediendo que la sociedad, ahora más informada, no está respondiendo al llamado social de cuidarse a sí mismo y cuidar de los demás. ¿Alguien tiene una explicación congruente?

Al tratarse de una epidemia mundial, la descuidada actitud no es privativa de ningún país. Actitud que se ha ganado adjetivos como “falta de empatía social”, “egocentrismo” y otros “ismos” que denotan la triste realidad de una falta de valores. Inclusive se ha llegado al grado de alegar “derechos humanos” para salir a la vía pública sin mascarilla porque así lo consagra la constitución. Florida y California, en Estados Unidos, son ejemplos de que querer estar en la calle a fuerzas no tiene buen futuro. Ambos estados tienen hoy gravísimos índices de contagios por Covid.

Tres: hablando de respeto al prójimo. Se entendería que con toda la información disponible los vínculos sociales, de aceptación y de convivencia ciudadana, debieran estar mucho mejor. Pero nos enteramos, lamentablemente, de casos de racismo o discriminación que fomentan diversas fobias entre la “informada” sociedad. Verbi gracia: justo en medio de la epidemia de coronavirus se han dado hechos de discriminación contra el personal médico que se rifa la vida atendiendo enfermos de coronavirus. ¿Entonces, estar informados ayuda a construir una mejor sociedad?

Por ultimo. Ahora que se tiene tiempo para ocupar, en lo que cada quien quiera hacer por la impuesta “cuarentena”, quizá valga la pena realizar una introspectiva personal y reflexionar como podríamos aportar para hacer de este único mundo que tenemos, un mejor lugar para vivir en sana convivencia.

La sociedad no está exenta de fallar, pero nosotros podemos hacer la diferencia. Es simple sugerencia.

“Pluma Campechana”
Por Bertha Paredes M. Escritora y asesora cultural.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s