Breve crónica de un “asilo” anunciado; Evo Morales ya está en México

 

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Inquieto, Marcelo Ebrard revisaba su teléfono celular en tanto esperaba el arribo del avión de la Fuerza Aérea Mexicana que trasladaba a México a Evo Morales Ayma, el ex mandatario de Bolivia.

Pasado el mediodía del martes, en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, se observó el aterrizaje de la aeronave desde la cual, en horas de la madrugada, Morales Ayma había posado para una fotografía con la bandera mexicana y había enviado un mensaje de agradecimiento al Presidente López Obrador “por salvarle la vida”.

La puerta se abrió y se desplegó la escalerilla. Un minuto después, un elemento del ejército mexicano descendió. Enseguida lo hizo Evo Morales. Levantó la mano para saludar. Vestía una sencilla camiseta de color azul, pantalón negro y zapatos oscuros. Detrás de él, descendieron el ex vicepresidente de Bolivia Álvaro García y la ex ministra de salud, Gabriela Montaño. Marcelo Ebrard ya los esperaba.

Al estar cara a cara, el canciller mexicano no pudo ocultar su entusiasmo. Saludó y abrazó con efusividad al ex presidente boliviano.

Caminaron hacia un templete dispuesto para la ocasión. En el camino Evo se dio tiempo para ajustarse los cordones de un zapato.

Frente a la prensa que esperaba, el Secretario de Relaciones Exteriores de México tomó la palabra para manifestar su alegría de tenerlo en México. “Bienvenido, Evo, recibe un saludo del presidente López Obrador y del pueblo mexicano”, expresó Ebrard Casaubon antes de cederle el micrófono al ex presidente boliviano.

En su mensaje de 7 minutos hizo un recuento de los hechos que lo llevaron a tomar la decisión de renunciar como presidente; llamó “golpe de estado” el movimiento en su contra y afirmó que renunció para evitar más derramamiento de sangre del pueblo.

“Estamos muy agradecidos porque el presidente de México me salvó la vida”, señaló.

Evo Morales, anunció que mientras tenga vida seguirá en la política y acusó que ser indígena es su delito y pecado.

“Estoy contento de estar con vida porque eso nos permite estar al lado del pueblo boliviano”, dijo para concluir su intervención y partir enseguida con rumbo desconocido.

Por razones de su seguridad, no se sabe en qué parte de la república mexicana residirá.

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