Sully, historia de amor incondicional y lealtad

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Cuando el pasado viernes trascendió el  fallecimiento del ex presidente George Herbert Walker Bush, una peculiar historia capturó el interés de la gente. Uno de los asistentes al velatorio, celebrado en la ciudad de Houston, Texas, compartió una fotografía en donde se observa a Sully echado a un lado del féretro.

El ex mandatario, que gobernó Estados Unidos en el periodo entre 1989 y 1993, permanecía en silla de ruedas a causa de las secuelas degenerativas del Parkinston. Para tener compañía permanente, Sully un hermoso perro labrador bien entrenado, llegó para acompañarlo.

Desde junio, Sully pasó sus horas cerca de Bush Padre, literalmente hasta el último minuto de su vida y a su fallecimiento se mantuvo junto al féretro.

Conmovida por este gesto de amor y lealtad, la familia tomó la decisión de llevar a Sully hasta la ciudad de Washington donde se rendirían honores al ex presidente bajo la cúpula del Capitolio, para que el miércoles, día del duelo nacional, los funerales se lleven a cabo en la Catedral Nacional en Washington.

Horas antes, el actual presidente Trump había ofrecido el avión presidencial para trasladar los restos mortales de Bush desde Texas. En el vuelo también viajó Sully.

Sully estuvo en capilla del Capitolio. Llegó con un integrante de la familia Busch. Se acercó al ataúd y se sentó un momento. Segundos más tarde se retiró para acomodarse respetuosa con el resto de la familia mientras el oficio religioso transcurría.

El labrador había cumplido su misión. Según el portavoz del expresidente, Sully era capaz de abrir y cerrar puertas o contestar el teléfono. Pertenece a la asociación Americas Vets Dogs que se especializa en entrenar perros para ayudar a veteranos de guerra.

La noticia es ejemplo del gran valor que tienen los animales. Lo grandiosos que pueden llegar a ser y el amor que logran procurar a sus familias. Empezar a respetar, por ejemplo, a cualquier perrito de la calle o por lo menos, dejarle unas cuantas croquetas y un sencillo recipiente de agua, puede ser un recíproco acto de bondad de las personas hacia esos seres de cuatro patitas que hacen la diferencia en la vida de mucha gente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s